Canadá es un país reconocido por
sus grandes atractivos turísticos y por tener varias de las ciudades del mundo
con mejor calidad de vida. En su extenso territorio, una de las regiones más
atractivas es la de la provincia de Columbia Británica (British Columbia, en
inglés), ubicada sobre el lado oeste del continente, en la costa del océano
Pacífico.
Su capital es una pequeña ciudad
llamada Victoria, localizada al sudeste de la Isla de Vancouver. Montañas,
lagos, islas y selvas, se combinan con una flora y fauna única.
De la mano de la agencia de
publicidad DARE, con sede en Vancouver, este mes se presentó un comercial que
promociona el turismo de esta región de Canadá, que logra redefinir el concepto
tradicional de publicidad. Apoyado por imágenes tomadas en slow motion de alto
impacto visual, una banda de sonido sublime y un texto que roza la poesía, el
spot de tres minutos de duración, se convierte en una pieza de arte multimedia,
que nos transporta al destino y nos hace vibrar con distintas sensaciones.
Texto del spot en castellano:
Cuando me detengo a oír, escucho el
llamado.
Un faro para volver a un lugar y a mi
mismo.
Columbia Británica.
Es estar entre los elementos, el agua más
pura y el aire. Fértil abundancia.
Una riqueza que con el tiempo se
convirtió silenciosamente en la
verdadera
moneda de cambio.
Y este lugar es el reino de la
abundancia.
Una tierra de gigantes. Columbia
Británica nos obliga a repensar las medidas.
Qué es grande? Qué es el poder? Qué es
importante?
Naturaleza Suprema. Súper, natural.
El hilo conductor que nos conecta a todos
en este lugar es innegable
y que los pueblos aborígenes honraron por
milenios.
Arboledas masivas, alimentadas por el
clima y el círculo de la vida.
Cambios de altitud que transportan desde
el mar al cielo desde la selva tropical hasta el desierto o a picos nevados.
Este es el lugar donde la fauna prospera,
todos al servicio de su Majestad,
la Madre Naturaleza.
Ella eligió este lugar para erigir sus
monumentos.
Obras maestras que durarán para siempre.
Constante y cambiante.
Una dicotomía que refleja nuestra
refinada civilización y una tierra inhóspita.
Es la emoción de estar parado en la cima
del mundo
o el silencio ensordecedor de una mañana
mística.
La euforia de la Columbia Británica que
te recuerda lo que es estar vivo,
para encontrar nuestro interior salvaje.
Fuente: http://www.impulsonegocios.com/
No hay comentarios:
Publicar un comentario